El riego, como protección contra las heladas

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Un problema muy frecuente, en esta época del año,  para los productores de estas latitudes, son las heladas. El kiwi es un cultivo que si bien necesita de horas de frio, debe ser protegido de las heladas. Una forma de aplacar este fenómeno metereologico es el riego.

Para entender mejor la problematica, un especialista nos explica porque se forman las heladas y como utilizar el riego en beneficio de las plantas.

QUE SON LAS HELADAS?

La superficie de determinada zona de la tierra se calienta y enfría diariamente durante el día y la noche, respectivamente, debido a que en el día recibe más calor por radiación que el que pierde, y en la noche ocurre lo inverso. Durante el día la tierra se calienta mediante la radiación solar. Luego la tierra calienta el aire, y a mayor altura el aire es más frío. Tanto es así que a una altitud de 10.000 metros, la temperatura del aire es constante día y noche, y fluctúa entre los 65 y los 80 grados bajo cero. Si hay viento en el día, el suelo se calienta más lentamente y la temperatura del aire se hace más homogénea.

En la noche ocurre el proceso inverso. La tierra irradia hacia el infinito, perdiendo gran cantidad de calor. El aire frío se acumula cerca de la tierra, mientras el aire que está más arriba se enfría más lentamente. En noches sin viento ni nubes, el enfriamiento del aire y de los objetos en las cercanías del suelo es muy intenso. Cuando este enfriamiento es tal que la temperatura del aire a nivel del suelo baja a menos de cero grados Celsius. Cuando decimos está cayendo la helada!!!!!, en realidad se está formando de abajo hacia arriba la helada.

El aire siempre contiene un grado de humedad. La capacidad del aire de contener agua disminuye a medida que baja la temperatura, hasta que a un cierto punto se satura, lo que dará origen a una capa de hielo articulado sobre la superficie de los frutales, característica de estas heladas.

Mientras más seca está la tierra, menor es su capacidad calórica, por lo tanto se enfría con más rapidez durante la noche y se calienta con rapidez durante el día. La presencia de agua en la tierra retrasa la disminución de temperatura, así como el agua ubicada sobre la tierra, puesto que debe enfriarse antes que se enfríe el suelo. El suelo y el aire que lo toca sólo podrán enfriarse a temperaturas bajo cero una vez que el agua se congele y termine de liberar su calor de fusión.

Riego por aspersión

Este método ha sido el más utilizado durante el presente siglo. Habiendo suficiente agua, el riego por aspersión permite regar y controlar heladas de excelente manera, pudiendo adaptarse a las más intrincadas formas de predios. Sus detractores señalan como sus mayores desventajas la dependencia de una fuente confiable de gran cantidad de agua y el perjuicio que el exceso de agua en el suelo genera a la planta, resultando en pérdidas de rendimiento apreciables, lo cual contradice el objetivo de evitar la helada para aumentar la producción. Sin embargo existen extensas zonas de cultivo en que el riego por aspersión es utilizado hoy con excelentes resultados, como Florida en Estados Unidos (cítricos), Río Negro en Argentina (manzanas) y diversos lugares en Chile, siempre en suelos permeables.

La cantidad de agua consumida es proporcional a la cantidad de grados que se busque retener, lo que depende de la velocidad de disminución nocturna de temperatura habitual en cada región. Es necesario disponer de un flujo de agua que permita contrarrestar la velocidad de enfriamiento en cada caso.

El agua aporta calor al enfriarse a igual ritmo que la absorción de calor generada por la noche. Lo mismo sigue ocurriendo al congelarse el agua, pudiendo esta entregar una gran cantidad de calor durante ese proceso. Sólo una vez congelada toda el agua, podrá bajar la temperatura del suelo bajo los cero grados Celsius. No se debe pensar que el hielo alrededor de la planta es un protector, puesto que el hielo es un mal aislante y tiene una capacidad calórica más baja que el agua. Por ésto es que el flujo de agua no se debe interrumpir nunca hasta que el termómetro vuelva a subir de 0 grados, si hay camellones nunca dejar yuyos, no lo protegen al contrario hacen de radiador y es peor aun se enfría mas, en épocas de heladas el camellón siempre tiene que estar libre de todo, usen mata yuyo para matar toda maleza que se vea y no remover la tierra siempre lo más apelmazada posible y por último el sistema de riego siempre tienen que encenderlo si hay posibilidad de helada en dos grados sobre cero, nunca lo prendan en 0 grados o cuando esté por debajo de 0 por que ya será tarde, hay que darle tiempo al agua para que se congele, usen termómetros de bulbo húmedo y termómetro de mínima y máxima .

Esperamos que estos consejos del Sr. Juan Pablo Sinniger, responsable de la empresa Acuatica sean de utilidad, y los invitamos a consultar cualquier duda que les haya quedado. Saludos y seguimos en contacto.

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